10 Funciones del Director Financiero

Recientemente analizamos los conocimientos y habilidades que debía tener un buen director financiero. Esas habilidades son necesarias para desempeñar con éxito una serie de funciones y responsabilidades.

En este artículo vamos a ver cuáles son las funciones principales que debería tener un director financiero. Es decir, todos esos conocimientos y habilidades… ¿en qué se traducen en el día a día del CFO?

Imagen de sistema de funciones director financiero

La consultora Deloitte describe en su artículo “Four faces of the CFO” los cuatro grandes roles funcionales que suelen tener los Directores Financieros:

  • Administrador: Protege los activos clave de la compañía y proporciona información acerca de la empresa a los clientes internos y externos de la función financiera.
  • Operador: Dirige las operaciones del departamento financiero para que éstas se lleven a cabo con eficacia y eficiencia.
  • Catalizador: Se mueve por toda la organización implementando una manera de hacer las cosas que aporte valor económico.
  • Estratega: Se integra dentro del equipo directivo y aporta la perspectiva financiera en cuestiones estratégicas de crecimiento, fusiones y adquisiciones (M&A), mercados de capital, etc.

Estos grandes roles se traducen en una serie de funciones más específicas, que configuran el día a día del director financiero de una empresa. Veamos cuáles son las funciones más importantes del director financiero de una empresa.

1. Control del flujo de efectivo

Seguirle la “pista” a los flujos de efectivo dentro de la empresa es una de las actividades más vitales del director financiero. En el mundo aglosajón suele decirse “Cash is King” (El Efectivo es el Rey), ya que la mayoría de problemas serios de una empresa surgen por la falta de efectivo, lo cual no significa que la empresa no sea rentable. Podría darse incluso el caso contrario: que una empresa muy rentable y que esté creciendo mucho, se quede sin efectivo.

La razón es fácil, la contabilidad financiera no responde adecuadamente a este requerimiento y el control de tesorería tampoco lo hace, ya que el efectivo generado por el negocio suele quedar “oculto” en una diversidad de movimientos de facturas de clientes por cobrar, proveedores por pagar,  pagos realizados, cobros recibidos, inversiones, desinversiones, variación de los plazos de cobro y pago, etc.

Es decir, hay una amplia variedad de razones por las que la vigilancia de la tesorería no refleja el efectivo generado, y menos aún cómo se ha generado el mismo o adónde ha ido a parar.

Cualquier financiero serio sabe que este control es vital para el día a día de la empresa y evitar sorpresas muy desagradables.

Por eso es fundamental realizar un control riguroso del flujo de efectivo de la empresa.

2. Analizar nuevas inversiones

Cuando una empresa quiere acometer una nueva inversión debe realizarse varias preguntas básicas:

  • ¿Soy capaz de asumir esta inversión?
  • ¿Cómo la voy a financiar?
  • ¿Qué retorno vamos a obtener?
  • ¿Qué pasará si la inversión no sale según lo previsto?

La acometida de nuevas inversiones: abrir nuevas delegaciones, comprar nueva maquinaria, ampliar la fábrica, etc. son decisiones críticas que afectan el equilibrio patrimonial de la empresa de manera muy significativa. Pueden hacerla crecer pero también pueden darle muchos quebraderos de cabeza e incluso llevarla a la ruina.

Para analizar bien una nueva inversión, el director financiero utilizará técnicas financieras como el descuento de flujos de caja. Calcular el VAN y/o el TIR del proyecto de inversión es básico para saber si el proyecto merece la pena.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el descuento de flujos de caja de estos análisis suele basarse en “previsiones” de venta y márgenes de beneficio, que pueden materializarse… o no.

Por ello, acometer nuevas inversiones es una tarea crítica que requiere la elaboración de distintos escenarios, de forma que se pueda evaluar la capacidad que tiene la empresa de “digerir” la inversión en caso de fallar las previsiones, sin poner en riesgo su propia supervivencia.

En mi opinión, ésta es una de las funciones de mayor valor que puede aportar un buen director financiero a largo plazo, y a la vez uno de los mayores errores que cometen muchos gerentes (y que llevan a empresas de toda índole a la ruina): acometer nuevas inversiones  que no pueden digerirse en caso de producirse un escenario económico desfavorable.

3. Análisis económico financiero de la empresa

Realizar un análisis periódico tanto de la cuenta de resultados como de los balances, es un ejercicio que ayuda a tomar decisiones financieras. De este tipo de análisis saldrán las respuestas a preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuál es el rendimiento económico y financiero de la empresa?
  • ¿Tenemos un fondo de maniobra adecuado a nuestras necesidades operativas de fondos?
  • ¿Tenemos tensiones de liquidez?
  • ¿Está nuestro pasivo financiero bien estructurado según nuestros activos?
  • ¿Qué capacidad de pago tenemos? (fundamental para asumir cualquier tipo de endeudamiento)
  • ¿Cómo nos comparamos con la competencia y con la media del sector?
  • ¿Cómo evolucionan las diferentes partidas y qué peso relativo tienen?

Este es el tipo de análisis básico que todo director financiero debe realizar para tener la misma visión que tienen aquellos que financian la empresa, ya sean accionistas cómo prestamistas.

4. Control presupuestario

La dirección financiera suele estar muy involucrada en la elaboración de planes presupuestarios anuales y su posterior control y seguimiento.

Las empresas tienen una amplia variedad de opciones actualmente, aunque los presupuestos anuales siguen imperando en una gran cantidad de empresas de cierto tamaño (las pymes por desgracia no suelen acometer este ejercicio) una mejor opción es el llamado “Quarter Rolling Forecasting” o previsiones móviles trimestrales (por traducirlo de alguna manera) , en la cual cada trimestre se planifica a 12-18 meses vista, como una manera de superar las disfunciones que ocasiona la planificación anual.

Sea cual sea la opción que se elija, un mínimo de planificación presupuestaria y un seguimiento mensual,  son tareas necesarias para tener un mapa de ruta en un entorno altamente inestable, pues las desviaciones sobre dicha ruta nos darán información de mucho valor para la toma de decisiones.

5. Reporting periódico para la dirección general o el comité de dirección

En este apartado es importante realizar un seguimiento de la evolución de la empresa y algún tipo de benchmarking (competencia/sector). El reporting puede incluir una amplia variedad de datos relativos a la perspectiva financiera: rendimiento del capital, coste de la deuda, evolución de las principales magnitudes de ventas, aprovisionamientos, gastos de personal, márgenes de beneficio, etc.

También es habitual que desde el departamento de administración y finanzas se elaboren otros tipos de informes y se recojan mediciones de kpis para el cuadro de mando integral. Aunque como todo en la vida es relativo, esto dependerá de la estructura organizativa que tenga la empresa.

6. Relaciones: Banqueros, Accionistas, Asesores Externos…

El CFO es un interlocutor habitual con banqueros, accionistas, consultores, asesores fiscales, asesores legales, otros miembros directivos de la empresa, etc.

No es que el Director Financiero tenga que convertirse en un relaciones públicas, pero una buena dosis de networking es necesaria y mantener una buena comunicación es vital para el establecimiento de relaciones estratégicas.

7. Cumplimiento normativo: fiscal, social y mercantil

Te seré sincero, una gran parte del tiempo de un departamento financiero se utiliza en cumplir con la legislación fiscal y mercantil. Una tarea que tiene gran parte de burocracia y que aporta poco valor.

En función del tamaño de la empresa existirá un departamento de recursos humanos con una parte administrativa encargada de temas laborales y en otros casos, el departamento de administración y finanzas asume estas tareas.

La contabilidad financiera está pensada para informar de la situación de la empresa a los “agentes externos” y su utilidad a nivel de gestión es limitada. No es que sea inútil, pero desde luego muchos financieros implantarían una contabilidad interna de un tipo muy distinto. De ahí que suele diferenciarse entre contabilidad financiera y contabilidad de gestión.

Por desgracia, llevar una contabilidad de gestión además de la contabilidad financiera requiere de destinar recursos (sobre todo humanos) que sólo están al alcance de las empresas más potentes y profesionalizadas.

El director financiero se encargará de ciertas tareas de este tipo y en las menos críticas actuará como mero supervisor.

8. Gestión de riesgos

Una empresa está sujeta a todo tipo de riesgos. Los riesgos pueden ser de diferente naturaleza, y afectar tanto a los activos como a la reputación de la marca en el mercado.

El director financiero suele encargarse de evaluar los riesgos, entre otros:

  • Riesgos de crédito de clientes y proveedores, para ello se puede recurrir a la contratación de seguros de crédito (Cesce, Crédito y Caución,  ASEFA, etc) o al análisis interno de las cuentas de las empresas con las que nos relacionemos.
  • Responsabilidades Civiles: La empresa es responsable de actuaciones que puedan tener sus empleados, de accidentes en sus instalaciones, etc.
  • Daños: Incendios, accidentes, etc. proteger los activos clave de la empresa es vital.
  • Riesgos laborales.
  • Riesgos financieros: cobertura de tipos de interés, variaciones de precios bruscos en aprovisionamientos cuando tenemos contratos de presupuesto cerrado, riesgos en inversiones financieras, etc.
  • Etc.

9. Organizar el departamento financiero

El departamento de administración y finanzas puede alcanzar cierto tamaño en grandes empresas, por lo que las tareas suelen agruparse por naturaleza en diferentes puestos de trabajo:

  • Facturas emitidas.
  • Facturas recibidas.
  • Cobros
  • Pagos
  • Bancos
  • Control de riesgos
  • Etc.

Es función del director financiero organizar el flujo de trabajo, asignar las tareas y maximizar la productividad del departamento, así como asegurarse del buen funcionamiento ante ausencias por vacaciones, bajas, etc.

10. Liderar el equipo de trabajo

El CFO tiene que cumplir con su función directiva, que incluye tanto su participación en los comités de dirección que garantizan la puesta en común de problemas y soluciones aportando la visión de la parte financiera de la empresa,  como la motivación y coordinación del equipo de personas bajo su supervisión.

¿Cuál es tu experiencia? ¿Tiene tu empresa un director financiero capaz de cumplir con estas funciones principales?

Comentarios

  1. dice

    Me parece uno de los reportes sobre dirección financiera más completos que he revisado en la web. Fantástico, muchísimo aporte.

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