Los 3 Retos de la Empresa Familiar

Existen muchas clases de empresas familiares y podríamos intentar clasificarlas en función del tamaño, el grado de profesionalización y sistematización adquirido, el carácter de la familia fundadora, etc.

Sin embargo, todas las empresas familiares se enfrentan a tres grandes retos, los cuales serán más o menos desafiantes según las características mencionadas en el párrafo anterior, y esta cuestión es común a todas ellas.

Imagen de artículo los retos de la empresa familiar

¿Cuáles son los tres grandes retos de las empresas familiares?

Los desafíos principales a los que se enfrenta una empresa familiar son:

  • El reto empresarial.
  • El reto familiar.
  • El reto accionarial.

El reto empresarial

Bien podríamos decir que “No hay empresa que cien años dure” pues las que lo hacen son un porcentaje tan minúsculo que podríamos despreciarlo.

Pero haciendo eso nos perderíamos una gran lección empresarial. La lección que nos enseña qué características tienen aquellas empresas que duran tantas décadas, ya sean familiares o no.

Las empresas son organizaciones de recursos y personas cuyo fin es la satisfacción de necesidades (normalmente necesidades de otras empresas u otras personas). El reto consiste en conseguir que la empresa sea una creación en constante cambio, una organización que se adapte al entorno al igual que un camaleón se fusiona con el ambiente que lo rodea.

Las necesidades cambian y la tecnología (técnicas, materiales, procesos, etc.) evoluciona, haciendo que lo que un día fue el producto más exitoso del mercado, hoy no sea más que un recuerdo de museo.

Una compañía que perdura en el tiempo debe ser consciente que su principal misión es su capacidad de satisfacer necesidades, y que tanto las necesidades como la manera en que se satisfacen, no son inmutables en el tiempo.

Así que el verdadero reto que tiene una empresa madura, una “vaca lechera” en concepción de la matriz creada por la Boston Consulting Group es ser capaz de utilizar los recursos que genera para iniciar proyectos innovadores que garanticen la sostenibilidad en el tiempo de la propia empresa.

Ricardo Semler, famoso empresario brasileño, que ha tenido la valentía de implantar métodos radicales en la empresa que fundó su familia comenta en varios de sus libros que lo que hoy hace su grupo empresarial apenas tiene parecido con lo que hacía en sus inicios. Su facturación se ha incrementando con los años, pero las fuentes de su facturación han cambiado radicalmente.

Su secreto: fomentar que los propios empleados tengan la posibilidad de llevar a cabo sus proyectos empresariales con el respaldo de la compañía. Todo un ejemplo de intrapreneurship.

Innovar y fomentar una cultura intraemprendedora es la clave de las empresas centenarias - piopialo

A pesar de que lo anterior sea la gran clave en la perdurabilidad, hay que ser conscientes que esta innovación y capacidad de implantar una cultura emprendedora, no será sostenible si la empresa familiar no gestiona adecuadamente la actividad original generadora de caja, mientras sus productos sigan siendo apreciados en el mercado.

Es decir, hay que garantizar que la empresa sigue estando bien gestionada, y aquí aparecen los retos de la familia y la propiedad accionarial (y sus efectos en cuanto a la sucesión y ocupación de los principales puestos de responsabilidad, la toma de decisiones estratégicas, etc.).

Imagen de retos en la empresa familiar

 

El reto familiar

Los lazos de sangre implican que existirá una relación sobre todo de tipo emocional entre los integrantes de la familia. Y cada una tiene sus propios valores familiares, más o menos pronunciados.

Lo que es cierto es que la familia es la familia, y sus intereses siempre hay que tenerlos en cuenta.

En el ámbito de la empresa familiar, la existencia de estos lazos que pueden ser de sangre o políticos (cónyuges de los familiares de sangre) generan grandes desafíos al interactuar con la existencia de una empresa, el papel que desarrollan los familiares en la misma, y su interrelación con otras personas ajenas a la familia pero que trabajan en el negocio.

Así, pueden darse todo tipo de desavenencias cuyas soluciones están en una correcta gestión de las emociones y la implantación de normas que regulen estas cuestiones.

Así pues puede darse el caso de:

  • Familiares que son propietarios y trabajan en la empresa  (fundadores, hijos que han heredado a fallecimiento o en vida, etc.)
  • Familiares que no son propietarios y trabajan en la empresa (normalmente cónyuges e hijos).
  • Familiares que son propietarios pero no trabajan en la empresa.
  • Familiares que ni son propietarios ni trabajan en la empresa.

Cada uno tiene sus intereses y puede ejercer una influencia beneficiosa o perjudicial en el día a día de la empresa.

Todos somos conscientes de las grandes dificultades que encierra separar la emoción de la razón, y separar las relaciones familiares de las profesionales puede llegar a suponer un reto de gran calibre en una empresa familiar.

Separar emoción y razón: Un gran reto al que se enfrentan las empresas familiares - piopialo

 

El reto accionarial

El reto accionarial o de la propiedad de la empresa, consiste en asegurar que existe un reparto justo de la herencia entre los descendientes de los fundadores, a la vez que se garantiza la gobernabilidad de la empresa.

Ya que dicha gobernabilidad viene predeterminada por las cuotas de participación en el accionariado de la empresa, conforme se producen traspasos accionariales por herencia desde el fundador (que puede tener o no el 100% de la empresa) hacia las generaciones siguientes, la gobernabilidad puede verse cada vez más comprometida ante faltas de acuerdo y de unidad entre los accionistas.

Ello vendrá acusado porque en cada generación se diluye la propiedad cada vez más, y con ella se incrementa la dificultad de que exista un consenso a la hora de tomar decisiones.

Afrontar los retos de la empresa familiar

Tanto si eres el fundador, como un propietario, como un directivo de una empresa familiar, plantearse cómo abordar estos retos y realizar un protocolo familiar, es fundamental para garantizar la supervivencia de la empresa y su perdurabilidad generación tras generación.

No es fácil, pero existen grandes ejemplos de empresas familiares que perduran en el tiempo y continúan cosechando éxitos, garantizando empleos, constituyendo un legado y unos valores que se transmiten de generación en generación.

¿Eres propietario de una empresa familiar o trabajas en una de ellas? ¿Cuáles son los retos a los que os estáis enfrentando en estos momentos?

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