El Protocolo Familiar. Qué es y por qué desarrollarlo.

El protocolo familiar es ante todo un acuerdo moral entre los miembros de un clan familiar, que además tiene una historia empresarial de éxito detrás. La historia empresarial de la familia acaba por convertirse en un gran eje de atención, ilusiones, desafíos y problemas tanto para la propia familia, como para la empresa que fundaron. ¿Cuál es la mejor manera de superar estos desafíos y evitar los peligros que encierran?

El protocolo familiar es ante todo un acuerdo moral - piopialo

 

Recientemente publiqué en este blog un artículo sobre los retos de la empresa familiar, y en él puede verse claramente las interacciones que se producen entre los aspectos familiares, de propiedad y de gestión empresarial, que confluyen en aquellas empresas privadas dotadas de este carácter familiar.

Imangen de familiares redactando un protocolo familiar

 

Qué es el protocolo familiar en una empresa privada

El protocolo familiar consiste en una serie de normas cuyo objetivo es regular las relaciones entre los miembros de una familia y el papel que ejercen en la empresa.

Para resultar completo debe tener en cuenta los 3 aspectos básicos que confluyen en la empresa familiar:

  • Relaciones Familiares.
  • Propiedad Accionarial.
  • Gestión Empresarial.

¿Qué aspectos suelen regularse a través de los protocolos familiares?

El protocolo familiar y las normas que lo componen debe estar adecuado a las características de la familia y tener la capacidad de adaptarse a los tiempos. Estos son algunos puntos que suelen tratarse en la redacción del protocolo familiar.

  • Descripción de la familia/s fundadora/s y las ramas que la componen.
  • Qué miembros de la familia son los firmantes del protocolo.
  • Definición de los valores y principios que honra la familia.
  • Desarrollo de la misión y visión de la empresa.
  • Cuáles son los órganos de gobierno: Consejo Familiar, Junta de Accionistas, Consejo de Administración y Dirección General.
  • Normas de incorporación a la empresa familiar. Criterios de formación y experiencia para poder tener acceso a determinados puestos en la empresa.
  • Política de remuneración de los miembros de la familia.
  • Política de acceso a la propiedad, derechos de preferencia en la transmisión de acciones, criterios de valoración económica de las mismas, etc.
  • Fórmulas hereditarias y gestión de la sucesión intergeneracional.
  • Fórmulas de arbitraje y resolución de conflictos entre los miembros de la familia.
  • Normas de gestión empresarial: responsabilidad social, decisiones clave, nombramientos directivos,etc.

¿Por qué desarrollar un protocolo familiar en la empresa?

Principalmente para garantizar el buen funcionamiento de la propia empresa mediante el  establecimiento de unas reglas del juego claras para la familia propietaria y sus futuros descendientes en cuanto al papel que desempeñarán en la empresa.

Los desacuerdos familiares pueden llevar a bloqueos accionariales que evitan el buen funcionamiento de una sociedad, poniendo en riesgo su gobernabilidad y su supervivencia. Un problema empresarial puede llevar a enfrentamientos familiares que a nadie agradan. La existencia de un buen protocolo familiar ayudará en gran medida a evitar los problemas derivados de estos desacuerdos, muchos de los cuales se producen por la inexistencia de una reglas claras, que derivan en luchas de poder, confusión del patrimonio personal y empresarial, etc.

Una familia propietaria de una empresa reputada y bien asentada en el mercado, tiene la responsabilidad de garantizar la perdurabilidad de la misma, no sólo por sus propios intereses, sino también por la responsabilidad que conlleva la existencia de los agentes que interactúan con la empresa familiar: empleados, clientes, proveedores, bancos, etc.

No hay que decir que la elaboración del propio protocolo es un proceso de negociación que hará que salgan a la luz situaciones silenciadas para evitar enfrentamientos familiares, pero antes o después habrá que afrontarlos. Por ello, suele ser conveniente contar con un consultor externo, que aporte objetividad al proceso y sea capaz de intermediar entre las partes.

Y en tu empresa familiar …¿habéis elaborado ya un protocolo que regule las relaciones familia-empresa? 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *